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Sólo es cuestión de horas para que se solucione la demanda presupuestal de los institutos y hospitales de alta especialidad del sector salud, dijo Alfonso Ramírez Cuellar, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados.


Luego de que dio a conocer el informe que le entregaron directores de institutos y hospitales en el que alertan por la muerte de pacientes entre ellos recién nacidos y mujeres con cáncer por recorte a programas especiales para detención oportuna y tratamientos, el legislador afirmó que nadie se quedara sin atención médica y que están garantizados todos los servicios de salud.

El diputado morenista refirió que los documentos señalan que esas instituciones tienen un déficit acumulado de aproximadamente 2 mil 300 millones de pesos y recursos congelados por 794 millones de pesos.

Cuestionado sobre si la situación de dichas instituciones se puede calificar como grave, con base en los documentos entregados, Ramírez Cuéllar respondió.


En entrevista, el legislador insistió que en las próximas horas las secretarías de Salud, y de Hacienda y Crédito Público darán una solución a los problemas financieros que enfrentan los institutos nacionales de salud y hospitales de alta especialidad.

Resaltó que este lunes 27 de mayo, a las 15:00 horas se llevará a cabo una reunión de trabajo de la Comisión de Presupuesto con los equipos técnico administrativos de los institutos de salud, “para hacer un planteamiento mucho más integral, de tal manera que tengamos una nueva ley de institutos y revisemos los problemas autogenerados”.

Apuntó que otro tema que puede permitir dar solución a esta problemática “es que ya se ponga a debate la revisión del marco fiscal para actualizar los cobros (de impuestos) al consumo de tabaco, bebidas azucaradas, comida chatarra y alcohol, dado que un porcentaje significado del gasto en salud se va para atender cánceres, diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión”.

Sobre este mismo tema, el perredista Antonio Ortega Martínez e integrante del grupo de cinco legisladores que trabajarán en torno a la crisis derivada de los ajustes presupuestales al sector salud, reprochó que, detrás de las medidas que tienen a los servicios médicos del país al borde del colapso, “hay un acto de insensibilidad, irresponsabilidad política y un rasgo de ignorancia de cómo resolver estos temas”.

Y acusó al Primer mandatario de pretender financiar la deuda de Pemex a costa de recortes hasta en temas tan sensibles como el de salud; pero no se atreve a reducir el gasto para la nueva refinería de Dos Bocas; el Tren Maya; las obras transístmicas; ni para su política asistencial y clientelar.

Lamentó que “como siempre, el presidente trate de desvirtuar la razón y negarla ‘con otros datos’. No entiende que estos recursos son programables en el presupuesto ¡y programables quiere decir que prácticamente es un gasto que solo falta pagar!. ¡No se puede ahorrar en retrovirales para pacientes de VIH! ¡No se puede ahorrar en tratamientos para niños con cáncer! ¡No se puede ahorrar a costa del pago a médicos, enfermeras y personal especializado!”, fustigó.

Destacar que, en el documento entregado por directores de Institutos Nacionales de Salud, advierten que los recursos disponibles se agotarán para algunos institutos desde el presente mes de mayo y en algunos otros, casos en noviembre y diciembre del 2019.

El impacto de esa situación se reflejará directamente en la atención a los pacientes, falta de personal, instrumental e insumos, además del desabasto de medicamentos, aumento en morbilidad y mortalidad en pacientes que requieran cirugía, falta de alimentación parenteral vía sonda, falta de alimentación para pacientes y personal, deterioro del servicio médico, insuficiencia en estudios de laboratorio, riesgo de infecciones nosocomiales y rezago en cirugías programadas, entre otros.

Uno de los daños más severos lo registrará el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”. La reducción del 50 por ciento en la partida para contratar servicios de anestesia, óxido nítrico, provocará la disminución del 50 por ciento en cirugías de alta especialidad, es decir, para pacientes con cáncer, trasplantes, neurocirugías, cardiopatías, implantes cocleares y con malformaciones congénitas.

Si los recursos no se restituyen de inmediato y no se asignan partidas adicionales, el Hospital se quedará sin presupuesto en el mes de junio.

En el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, habrá atención insuficiente a pacientes hospitalizados; falta de supervisión y mantenimiento del equipo médico e instalaciones hospitalarias; imposibilidad de atender urgencias, de hacer radio terapias, quimioterapias y trasplantes de órganos, entre otras actividades. Además, un impacto grave en la morbi-mortalidad de neonatos por falta de nutrición parentenal o vía sonda; y de pacientes con insuficiencia renal por falta de hemodiálisis.

El Instituto Nacional de Pediatría, a finales de este mes, podrían cerrar las salas de Urgencias, Cirugía, Trasplantes de órganos; de Quimioterapia; y de Inmunología de corta estancia. La aceptación, ingreso y atención a pacientes se retrasará un 30 por ciento; la capacidad de realizar trasplantes se reducirá de manera “importante”; habrá riesgo de desabasto de medicamentos y materiales de curación; fallas frecuentes en las instalaciones eléctricas, sanitarias y de aire acondicionado.

En el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía “Manuel Velasco”, el presupuesto para dar atención adecuada en Hospitalización, Urgencias y Laboratorio e Inhaloterapia se agotó desde marzo pasado. Aunado a los retrasos en los servicios de lavandería, comedor, mantenimiento y farmacia; ya hay una reducción en las horas efectivas de asignación de quirófanos; retraso en la realización de estudios; racionamiento del equipo de laboratorio e imagen; limitación para comprar equipo de uso rutinario en quirófanos, consulta externa y hospitalización.