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  • PROFECO debe cumplir con su labor puntualmente.
    Exhorto a la SADER para que implemente un programa de subsidios para transportistas de productos básicos.
    La Diputada Federal Mónica Almeida solicitó a la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) implementar un programa permanente de seguimiento en los precios de productos de la canasta básica, para evitar alzas injustificadas e incluso revertir los incrementos injustificados, contemplando sanciones a quienes rebasen el precio máximo de los productos, a través de un punto de acuerdo que presentó esta semana en la Cámara de Diputados.
    Asimismo la legisladora propone que el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) implemente un programa de subsidios para los transportistas de productos básicos, lo anterior derivado del alza en los precios de los combustibles, con el fin de lograr reducir el costo de la canasta básica y además apoyar tanto a los transportistas como a las familias mexicanas.
    “Es imperdonable que los precios de la canasta básica sigan subiendo en México y el gobierno se quede cruzado de brazos, esperando que los mexicanos logren de alguna forma milagrosa obtener el dinero para cubrir sus necesidades básicas, es momento de que se ejerzan acciones contundentes para al menos detener la creciente brecha de desigualdad, es momento de un Mínimo Vital, no uno que represente la entrega de dinero, sino uno que desde el gobierno garantice que todos tendrán las oportunidades necesarias para que obtengan los insumos vitales para desarrollarse”, aseveró.
    La congresista comentó que actualmente la canasta básica ya es inalcanzable para el 55% de la población, es decir 69.6 millones de mexicanos no tuvieron el ingreso laboral suficiente para adquirir la canasta básica alimentaria durante el mes de mayo, de acuerdo al último reporte presentado por CONEVAL.
    En mayo, se agudizó la pobreza laboral en el país al alcanzar a 54.9% de los mexicanos, un aumento de 1.8% respecto de abril, lo que se atribuye a la reducción del empleo y a una caída en la actividad económica. Entre abril y mayo 10.3% de los mexicanos salió de la pobreza laboral, pero 11.7% entraron en esa condición, lo que deriva de una caída de 6.2% del ingreso laboral al pasar de mil 516.93 pesos en abril a mil 422.24 en mayo.
    “Estas cifras presentadas por el CONEVAL deben prender los focos rojos en el gobierno de la 4T, ya que más de la mitad de la población cayó en pobreza alimentaria, y sus medidas improvisadas siguen agudizando la crisis económica que se venía arrastrando desde el año pasado, es momento de que este gobierno despierte y recapacite, de lo contrario sus acciones incrementaran la brecha de desigualdad y pobreza en México”, indicó.
    La pérdida de empleos durante los dos primeros meses de la contingencia, que según el INEGI redujo a la población ocupada en 12.3 millones de personas y el ingreso en 46% de la población que pudo continuar trabajando, derivó en que el ingreso laboral por persona se ubicara en 2,068 pesos mensuales, cifra que representa un mínimo histórico.