COMPARTIR

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirmó que la erradicación de la tortura exige un nuevo compromiso de todos los Estados miembros, encaminado a eliminar las condiciones y circunstancias que conducen a esta práctica.

Mencionó que cada país debe incorporar a su legislación las salvaguardas jurídicas necesarias para prevenir el surgimiento de esas condiciones y debe situar los derechos de las víctimas a recibir resarcimiento y rehabilitación en el centro mismo de esos esfuerzos.

Refirió que la prohibición de la tortura es «absoluta» y su uso nunca puede justificarse, bajo ninguna circunstancia.

Nils Melzer, relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura, puntualizó que la prohibición absoluta de la tortura y de cualesquiera tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes bien podría ser el logro más fundamental en la historia de la humanidad.

Advirtió que cualquier tolerancia o permisividad hacia tales prácticas, por excepcional o bien argumentada que parezca, conducirá inevitablemente por la pendiente que lleva a la total arbitrariedad y el uso de la fuerza bruta, para desgracia de toda la humanidad.

AGENCIAS, LINEA POLITICA, 27-06-17.