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 Explicó que la reforma eléctrica imposibilita a los propios mexicanos para generar energías más limpias.

Mónica Almeida, legisladora federal del PRD, aseguró que mientras el presidente López Obrador, divide más a la gente al descalificar al pasado y al sector empresarial tras ser criticado, sus alfiles en el senado al igual que paso en la Cámara de Diputados, ejercen un voto ciego e inconciente condenado el futuro energético de México, al aprobar su reforma a la industria eléctrica.

“El presidente no puede recibir una crítica o una muestra de descontento en sus acciones o política, ya que lejos de analizar una mejoría lo primero que hace es juzgar, condenar a la gente que no apoya sus ideas; sin embargo, es aún peor ver que el poder legislativo está tan subyugado a su voluntad, no escuchan, no ven, no discuten, solo alzan las manos y aprueban”, dijo.

Recordó que la falta de profesionalismo y compromiso con México,con la que se dio la discusión en la cámara baja, es una muestra de como legislan los aliados del presidente, sin preparación y sordos ante la opinión de expertos y silenciando las voces de las minorías.

“Hoy los aliados del presidente tienen el número para violentar el estado de derecho y aprobar leyes fuera de la legalidad y lamentablemente hay que decirlo, no han tenido la capacidad de demostrar ninguna mejoría en ningún rubro estratégico del país, donde los pronósticos negativos del gobierno son los únicos que se han cumplido» agregó.

Adelantó que esta aprobación generará amparos, fuga de inversiones, sentencias millonarias en detrimento de la CFE y sobre todo, de la generación de energía a mayor costo que tendrán que pagar los mexicanos, esto para que el nuevo gobierno pueda continuar con sus negocios poco claros con empresas de carbón y subsidiar el pésimo manejo de pemex con la compra de combustóleo, para la generación de energía eléctrica.

Menciona además la legisladora, integrante de la Comisión de Energía que se restringe la libre competencia y la generación de energías renovables, eólica, solar, ya sean por parte de empresas nacionales o extranjeras, las cuales son ampliamente más económicas.

“Esta reforma limita a los mexicanos a producir energía limpia y económica y a consumir la que de mejor precio. Asimismo hay preocupación por parte de los inversionistas con relación a lo estipulado por el T-MEC, porque 28 empresas extranjeras se verán perjudicadas con más de ocho mil millones de dólares invertidos y van a querer que exigir una indemnización que les costará a los mexicanos”, dijo.

La perredista considera que la soberanía energética debe residir en una ampliación de la matriz energética, ampliar todas las alternativas que existen para la producción y generación de energía eléctrica.