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Frente a la indefensión laboral que enfrentan mujeres embarazadas, mismas que son despedidas o marginadas, especialistas en el tema se pronuncian por contar con cifras consistentes sobre los casos de cesantía por esa causa para tratar de resolver el problema.

En el Senado de la República, durante el foro “Despido por embarazo: Acciones para combatir este flagelo social”, refirieron que la mayoría de las iniciativas que se proponen en el Congreso de la Unión están encaminadas a reformar la Ley Federal del Trabajo y reformular la discriminación o sancionar que se soliciten pruebas de embarazo para otorgar un empleo. Sin embargo son pocas las que tratan el despido por embarazo.

Al respecto la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Angélica de la Peña, dijo que es necesario hacer reformas importantes a la Ley Federal del Trabajo, la del IMSS y la del ISSSTE, con la intención de evitar que las mujeres sean discriminadas por estar embarazadas.

“La situación de nosotras en esos momentos es complicada, porque no es lo mismo enfrentar una demanda laboral sin estar embarazada o lactando; por eso se debe buscar la conciliación, para no judicializar ni penalizando porque eso es un error”, comentó.

Jacqueline L´Hoist Tapia, presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), refirió que en el país las mujeres son las más discriminadas, superando a otros grupos vulnerables, como los adultos mayores, de la comunidad LGBT o las personas con discapacidad.

Detalló que el año pasado, la Copred atendió mil 200 denuncias, y de éstas, 38 por ciento fueron de mujeres despedidas de su trabajo cuando avisaron que estaban embarazadas; y este año llevan 31 por ciento por la misma causa.

Lilia Mónica López Benítez, presidenta del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Juzgadoras, comentó que la desigualdad sigue presente en la sociedad mexicana, pese a los esfuerzos de la sociedad civil y de las instituciones.

Subrayó que una mujer embarazada que es despedida, también es vulnerada en sus derechos humanos, porque deja de obtener un salario, se le priva de la asistencia médica, del descanso que debe tener antes y después del nacimiento, y el continuar cotizando para la jubilación.

Por su parte, Joyce Carol Sadka, especialista en derecho laboral, dijo se pronunció no sólo por reformar la Ley Federal del Trabajo, sino también proponer un procedimiento de código laboral.

Subrayó que 95 por ciento de las demandas laborales realizadas por mujeres son por despido injustificado, y sólo 4.2 por ciento son por causa de embarazo; “eso es triste; las mujeres no usan el sistema legal”.