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Ante los retos que enfrenta México en diversos ámbitos, por la llegada de Donald Trump, senadores de la república, coincidieron en señalar que los jóvenes universitarios son el capital humano para enfrentar los grandes problemas nacionales del presente y del futuro.

Durante el Congreso Regional “Juventud del Siglo XXI, participación ciudadana y problemáticas mundiales”, el legislador, Armando Ríos Piter, se comprometió a que, de la mano del Congreso, construirán un equipo para dar respuesta a las adversidades cada vez mayores del país, ante la nueva realidad internacional.

 

El político guerrerense llamó a los universitarios a prepararse porque serán ellos los que resuelvan los grandes problemas nacionales. Al tiempo, que explicó a los jóvenes que, ante el nuevo gobierno en Estados Unidos y la política antiinmigrante, se hace necesario la unidad de todos los órdenes de gobierno, para defender los derechos de los connacionales.

 

A pregunta expresa de algunos de los estudiantes en torno a la Operación Monarca, el senador independiente les informó sobre las acciones que han llevado a cabo para apoyar jurídicamente a los mexicanos radicados en Estados Unidos.

 

En su oportunidad, la senadora panista, Adriana Dávila Fernández, les dijo que es fundamental retroalimentarse sobre lo que los jóvenes piensan, pues lo que les presentan los políticos no es lo que ellos esperan.

 

Y destacó que la igualdad de género empieza por la no diferenciación, y que la violencia política de género no se refiere sólo a las mujeres, pues también se da en los hombres.

 

«No se puede buscar la igualdad siendo diferente al resto», dijo.

 

A su vez, su compañero de bancada, Roberto Gil Zuarth, comentó a los jóvenes el problema del consumo de marihuana y la iniciativa que presentó para regular su consumo.

 

Lo que se tiene que resolver, subrayó, no es el hecho de darle a cada uno un “churro” para que se divierta, sino someter el mercado negro.

 

Lo que se quiere, reiteró, es reducir las ganancias que genera el mercado negro de la marihuana, porque con esas ganancias financian su operación para robo, secuestro, extorsión, trata de personas y economía ilegal, acotó.

 

“Buscamos simplemente que el mercado negro sea más pequeño y menos dañino para la sociedad, y que ningún consumidor pase sus días entre las rejas”, puntualizó.

 

Apuntó que de lo que se trata es que ningún adicto pueda beneficiarse de un remedio médico terapéutico y que los no consumidores dejen de pagar las consecuencias económicas y sociales. Recalcó que no hay marihuana medicinal, que la planta se llama cannabis y se detona mediante la combustión.

 

Destacar que la exposición que realizaron los legisladores fue ante jóvenes de 25 universidades de 20 entidades federativas sobre el panorama del país en materia económica, política, social, así como de inseguridad.