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Los tiempos actuales exigen a gobernadores y al Congreso, a no eludir la discusión de un marco legal que regule la actuación del ejército, consideró el presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Pablo Escudero Morales, quien refirió que el caso de Zihuatanejo es un ejemplo más de la urgencia para no postergar más la discusión de la Ley de Seguridad Interior.

En comunicado de prensa, el joven congresista, dijo “ya es impostergable brindar a nuestras fuerzas armadas un marco normativo que regule su actuación en casos como el del municipio guerrerense”.

Lo anterior, luego de que soldados del 75 batallón de infantería del Ejército y agentes de la Policía Estatal desarmaron y encuartelaron a la policía local de Zihuatanejo, en la Costa Grande de Guerrero, por estar presuntamente infiltrada por la delincuencia organizada y tomar funciones policiales en el municipio.

El legislador explicó que los elementos del Ejército Mexicano y de la Policía Estatal detectaron a 42 personas que sin formar parte de la corporación municipal portaban armas, uniformes e insignias oficiales.

Escudero Morales, subrayó la necesidad de que las autoridades locales retomen sus competencias en materia de seguridad con cuerpos policiales confiables y eficaces, a fin de permitir la transición gradual y el regreso de las fuerzas armadas a sus cuarteles, con estricto apego a los preceptos constitucionales y respeto a los derechos humanos.